¿Será: el lupus, la fibromialgia, la osteoporosis, la depresión, el TAG, o simplemente que ya no queda más energía en mí para seguir adelante?
Cuando comencé este recorrido con entre diagnósticos, doctores, estudios y tratamientos poco a poco me di cuenta de que habría días en que no podría levantarme, que el cuerpo sólo sería una pesada carga que movería de la habitación a la cocina, de la sala al aula; de experiencia en experiencia sin que pudiera sentir que la vida ahí está. Aprendí que debía descansar y darme tiempo. Pero creo que nunca me acostumbraré a que mi cuerpo, mis emociones y mi vida sean un constante encendido y apagado.
Hoy estoy cansada, pero más allá de eso me siento derrotada y ajena a mi propia vida. El cuerpo no ayuda, me reclama la cama o el sillón, no puedo sostener mi consciencia...me diluyo.
¿A quién demonios le puede importar mis memorias, mis sentires, mis cansancios y derrotas?: A nadie, en verdad necesito que alguien les de importancia, alguien de afuera. Quizá no...algunas crías animales nacimos para ser arrojados a la soledad de la existencia, sin calor y afecto.
A veces quisiera que todo se detuviera, que mi vida se detuviera...yo que como animal no se morir por mi propia mano, a veces solo deseo la misericordia del fin de mi existencia para poder dormir sin tener que cuidarme las espaldas o tener que inventarme sueños, expectativas o o convicciones, razones para seguir viviendo.
Ya no me siento sola como antes, a veces realmente no me interesa que alguien me vea, me entienda o escuche, tampoco me siento tan rota, aunque como cualquier animal no domesticado me siento vulnerable de cualquier depredador. Tengo la capacidad de amar y ser gentil con otros animales y con lo que me rodea y aunque no he aprendido todo lo que necesito aprender...sólo quiero estar en un solo lugar...si en días como hoy estoy cansada de vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario